El maquillaje natural es una de las tendencias de belleza que más se está utilizando últimamente. El smokey eye ha pasado a mejor vida y ha quedado relegado a salidas nocturnas. Las sombras coloridas y los labiales potentes no son tan utilizados en nuestro día a día, ya que muchas personas no tienen ni el tiempo ni los recursos (ni las ganas) para dedicar buena parte de su mañana a maquillarse antes de cumplir con sus responsabilidades. Creemos que el maquillaje natural es una buena forma de sentirnos cómodos/as, guapos/as y dar un toque de luminosidad a nuestro rostro.

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¿Por qué nos maquillamos?

El maquillaje nos puede ser útil para muchas cosas: potenciar nuestra belleza natural, crear un aspecto artístico, hacernos sentir más elegantes, atrevidos/as… Hay muchas formas de maquillarse y cada una de ellas requiere de unas técnicas y productos determinados. Pero el maquillaje natural es, sin duda, una de las mejores opciones si queremos estar cómodos/as e invertir poco tiempo en nuestra rutina mañanera de belleza. El maquillaje natural pues, pretende potenciar la belleza natural de la piel, dotando el rostro de luminosidad e hidratación para conseguir un aspecto sano y unos rasgos marcados utilizando pocos productos y en poca cantidad. ¡A continuación os explicaremos el paso a paso para lograr un look perfecto!

Maquillaje natural paso a paso

  1. El primer paso para que nuestra piel esté sana y radiante es limpiar e hidratar bien la cara. Es súper importante que cada día apliques una crema hidratante por la mañana y por la noche. Si la crema de día si contiene factor de protección solar, mucho mejor. Por la noche, puedes acompañar la crema de un sérum con vitamina C o ácido hialurónico. Antes de aplicar las cremas, procura limpiar bien la piel de los residuos de maquillaje, sudor y polución.
  2. El segundo paso, aunque no obligatorio, es iluminar la piel antes de aplicar el maquillaje. Para ello, puedes utilizar una prebase de maquillaje que ilumine el rostro. Si tienes la piel grasa, mejor evita este paso.
  3. A continuación, puedes aplicar una base de maquillaje de tono satinado o una BB Cream. Este último producto es muy popular, ya que además de hidratar la piel tiene un toque de color que nos ahorrará aplicar una base más consistente.
  4. Aplica corrector en su justa medida. Cubrir las ojeras es un paso importante para conseguir un rostro que no parezca cansado. No escojas un tono excesivamente más claro que el tuyo propio, pues el efecto mapache sería muy notable. Recuerda que el maquillaje debe ser natural y no excesivo.
  5. ¡Es el turno del bronceador y el iluminador! Añade toques de color con un iluminador en polvo o crema en el lateral de los ojos (donde las famosas patas de gallo), la punta de la nariz y la parte superior de los labios. También puedes dar un toque de luminosidad a tus ojos aplicando el iluminador en el lagrimal, por la parte exterior a este. Por último, broncea tu rostro en las mejillas con una brocha biselada.
  6. El efecto de unas buenas pestañas en el rostro es casi milagroso. No abuses y aplica una pequeña dosis de máscara de pestañas. Rízalas levemente y no apliques capas de forma abusiva.
  7. El paso final es, probablemente, uno de los más importantes. La forma de las cejas cambia por completo la expresión de nuestro rostro. Peina tus cejas en la dirección en la que crecen. Puedes aplicar una máscara de cejas para que estas se mantengan en su sitio más tiempo. Además, si tus cejas son pobres, puedes rellenarlas con un lápiz de cejas o con crema.