Los beneficios del ácido hialurónico aplicados a la cosmética y a la belleza son muchos, aunque también es bueno para la salud de las articulaciones. Cada vez son más las marcas que apuestan por fabricar productos que contengan esta sustancia. Las cremas para la cara, el sérum para los labios o tratamientos de medicina estética son algunos de los productos que lo incluyen. Además, podemos encontrar combinaciones de ácido hialurónico con otros principios activos que potencian aún más la efectividad de sus ingredientes.

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¿Qué es el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es una sustancia que encontramos de forma natural en nuestro organismo. Está presente en los tejidos del cuerpo humano, la epidermis o los cartílagos, entre otros. Una de sus propiedades, y la que le otorga tanta popularidad, es la capacidad para atraer y retener agua. Dicho de forma más fácil, retiene la hidratación de nuestra piel y la mantiene joven y jugosa. Sin embargo, a medida que pasan los años, la cantidad de esta sustancia disminuye. Esto se traduce en la aparición de arrugas y manchas, la pérdida de elasticidad de la piel y la pérdida de calidad en sí de la epidermis y los cartílagos. Este último punto es importante, pues la falta de ácido hialurónico es una de las razones por las que aparece la artritis en las articulaciones y/o la rotura de cartílagos. El ácido hialurónico actúa como reconstituyente de los cartílagos y, además, ayuda a evitar la fricción de las articulaciones.

Hay dos variantes de la misma sustancia. El ácido hialurónico reticulado se presenta en textura de gel y mantiene su estabilidad durante un período de seis a nueve meses. Es duradero y más estable. Por otro lado, el ácido hialurónico no reticulado se presenta en formato líquido y su estabilidad es menor, ya que su durabilidad es de, aproximadamente, tres meses.

Beneficios del ácido hialurónico

Muchos de los productos de cosmética incluyen ácido hialurónico obtenido por síntesis que, al mezclarse con el ácido natural de nuestro organismo, incentiva la producción de este y favorece, además, la formación de colágeno. Debido a la disminución de colágeno, la piel pierde elasticidad e hidratación. Aparecen arrugas, manchas, signos de cansancio… Nuestra piel ya no es joven y no lo volverá a ser pero, al menos, podemos paliar los efectos de la edad.

La misión del ácido hialurónico es fortalecer las barreras naturales de nuestra piel, bloqueando la humedad y la sobreproducción de grasa. Dicha sobreproducción es la que obstruye los poros y da lugar a la aparición de espinillas, acné y brillos indeseados.

  • Hidrata la piel en profundidad y, además, ayuda a que la hidratación se mantenga de forma prolongada. Actúa como agente rejuvenecedor, ya que es la falta de hidratación la que envejece la piel de forma progresiva.
  • Contribuye a la formación de colágeno, la sustancia encargada de sostener la epidermis.
  • Rellena el contorno facial y da volumen, lo que ayuda a reducir las arrugas y los signos de cansancio. A pesar de que su efectividad aumenta cuando es inyectado, la mayoría de personas recurren a tratamientos con cremas y sérums.